
Es hora de continuar con nuestro estudio de proverbios, hemos llegado al capítulo seis y ya hablamos sobre los perezosos (Vs. 6-11), ahora toca hablar sobre algo más complejo y triste: la perversidad en el corazón de los hombres.
Los siguientes proverbios hablan sobre la perversión del hombre y aquellas acciones que Dios aborrece en gran manera. Al leer ambos consejos podemos observar que ambos listados se corresponden entre sí, es decir que el perverso es quien lleva a cabo las acciones que aborrece Dios. Valga la redundancia.
Características del perverso
- Anda en perversidad de boca. Vs. 12
- Guiña los ojos, habla con los pies, hace señas con los dedos. Vs. 13
- Perversidades hay en su corazón. Vs. 14a
- Anda pensando el mal todo el tiempo. Vs. 14b
- Siembra discordias Vs.14c
Si somos rápidos y hablamos sin pensar en estas palabras seguramente buscaremos en los otros estas características, podremos hacer una lista que nos excluya porque somos orgullosos y buscamos siempre ser mejores que los otros. Nunca nos veremos, a la primera, como perversos; siempre se la endosamos a los otros. Por eso es necesario ser honestos, leer poco a poco lo que se expone en el proverbio y dejar que la palabra de Dios, nos examine primero a nosotros. Solo después de hacer esto podemos usarla para advertir y edificar a los otros.
Examinarse a uno mismo
Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón;
Pruébame y conoce mis pensamientos;24 Y ve si hay en mí camino de perversidad,
Salmos 139:23-24
Y guíame en el camino eterno.
Siendo honestos podemos ver que cada una de las características del perverso se pueden utilizar para describir nuestra propia naturaleza, nuestra forma de proceder o como lo hicimos en el pasado; no es fácil, ni agradable decirlo. Veámoslo así: todos hemos andado en perversidad de boca: la mentira ha sido ejercida, hemos calumniado a los cercanos o simplemente hemos hablado palabras soeces y hasta lo hemos hecho en tono de chiste.
Uno de los mayores ejemplos de esto último pueden ser los memes con doble sentido que plagan las redes sociales, la pregunta no será si los compartes, sino ¿comprendes su doble sentido? Te aseguro que es así porque has aprendido su significado, ha surcado tu mente y se ha grabado, hasta puede que en algún descuido hayas enunciado esas palabras. Lo digo, lamentablemente, por experiencia propia.
Los gestos con las manos, con los pies y guiñar los ojos son acciones cotidianas en nuestro alrededor, también pueden serlo en nuestras vidas. Estamos tan dispuestos a ganar que siempre fallamos a nuestra palabra, siempre damos promesas vacías. Cruzamos los dedos cada vez que hacemos una promesa porque sabemos, muy en lo profundo, que jamás las cumpliremos.
Todos tenemos malos deseos, hay momentos en que le deseamos mal al otro y a veces hasta lo justificamos según formas de pensar completamente mundanas y olvidando lo que la Biblia nos dice al respecto. Albergamos perversidades en nuestros corazones y hasta pensamos por días, semanas como dañar al otro. Hasta sembramos discordias, o nos nutrimos y disfrutamos de las peleas, conflictos que se dan en la farándula, hasta nos sumamos a ellos por medio de Twitter u otras redes sociales.
Si nos examinamos cuidadosamente, nos damos cuenta qué el adjetivo de perversos nos queda como anillo al dedo, calza perfectamente en cada uno de nosotros; esto lo podemos ver enunciado de otra forma en Romanos 3:10:
Como está escrito:
No hay justo, ni aun uno;
Vivimos como sus enemigos
Sí alguien constantemente hace lo que nos causa adversión, seguramente llegara a ser nuestro enemigo. No podríamos convivir con él porque su accionar constantemente nos causaría repulsión, esto es lo que sucede con nuestro accionar ante Dios, actuamos constantemente como sus enemigos porque ser perversos es realizar constantemente las acciones que Él aborrece:
- Ojos altivos. Vs.17a
- La lengua mentirosa. Vs.17b
- Las manos derramadoras de sangre inocente. Vs.17c
- El corazón que maquina pensamientos inicuos. Vs.18a
- Los pies presurosos para correr hacia el mal. Vs. 18b
- El testigo que habla mentiras. Vs.19a
- El que siembra discordia entre hermanos Vs.19b
Les ruego que lean con atención ambas listas y estoy seguro qué encontraran puntos entre ambas que coinciden entre ellas. Esto solo puede dar a entender una cosa y es que nuestra forma de actuar es aborrecible ante Dios. Como he escuchado muchas veces: Dios no puede vivir con el pecado. No puede cohabitar con el pecador o con el perverso, ambas nominaciones son similares.
Podríamos dejarlo así y decir que somos perversos, que Dios desprecia nuestro actuar con cada parte de su infinito ser, pero eso sería olvidar lo más importante que Dios hizo por la humanidad porque:
Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.
Romanos 5: 10
Dios busca la reconciliación
El creador de los cielos y la tierra nos ama tanto, con tal perfección, que envió a su hijo a morir en nuestro lugar. El Señor busco a sus enemigos y por medio de la sangre de su hijo Jesucristo nos redimió, reconcilió.
La paga de todas nuestras perversiones es la muerte:
Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.
Romanos 6:23
Lo más grandioso de leer las características del perverso y lo que Dios aborrece está en que, aunque nos reconozcamos en cada una de ellas o hayamos realizado cada una de estas acciones, el amor del Padre nos ha buscado y ha preparado un plan perfecto para que podamos ser salvos, para que podamos convivir con Él.
Puede que al leer estas palabras te sientas herido, a nadie le gusta que le llamen perverso. La intención de este texto no es eso, es si eres Cristiano recordarte el amor de Dios que te salvo y te reconcilio con Él, si todavía no has aceptado la reconciliación que Dios te propone estas palabras son una invitación a que comprendas tu situación, que busques a Jesucristo y dejes que lavé todos tus pecados en su sangre para que seas reconciliado con el amo del universo, Dios mismo.